viernes, 28 de enero de 2011

El reto.

   Para mantener la mente ocupada; nada mejor que proponerse retos. Es contraproducente comenzar un nuevo reto planteándote si lo lograrás, si te llenará, a dónde te conducirá... El mero hecho de intentarlo ya es iniciar el reto, deja en manos del destino las variables incontrolables porque está en nuestro poder el abandonarlo y probar con uno distinto si éste no nos satisface. Como mínimo ganaremos la emoción de dejarse llevar,  las nuevas experiencias son enriquecedoras porque amplían tus horizontes y con suerte  te conducen a conocerte mejor.
    Yo ya tengo el mío... como no, siempre inquieta por seguir creciendo como persona.

3 comentarios:

  1. opino exactamente lo mismo, siempre estoy pensando en hacer algo nuevo, maquinando, como digo yo,jejeje, solo vamos a vivir una vez y hay que hacer todo lo posible por crecer y aprender siempre, nada de una vida monótona y acomodarse, sin tener ningún nuevo reto.
    Un besito

    ResponderEliminar
  2. Crecer o no crecer, esa es la cuestión; sin embargo, y redundando, no cuestionable: siempre crecer!

    ResponderEliminar
  3. crecer en el conocimiento es interesante,
    crecer en el corazón importante,
    crecer en el espiritu anhelante,
    pero con mesura, pues el horizonte se aleja conforme crecemos y podemos perder el norte.

    ResponderEliminar